A lo largo del camino, Aldous Huxley
Cortito, concreto, certeramente brillante. De lo mejor de Aldous y poco conocido, libro recomendadísimo para cualquier caminante que se precie.
Mochilero en tránsito perpetuo...
De golpe, lo percibí todo.
Éramos un cúmulo de momentos y sensaciones,
comprimidos en un segundo.
No había verdad primera ni última,
sólo viento,
la rueda que gira,
y un constante seguir adelante.
Para todos todo,
para cada uno lo mismo:
cada risa esa única risa,
cada beso ese único beso,
y cada mirada,
gracias y mil gracias,
una dulce y nueva mirada.
Esa tarde el silencio fue sol y agua,
un eterno acontecer en movimiento.
De golpe, después de tanto tiempo mudo, lo percibí todo:
vos y yo,
ni vos ni yo,
somos el ahora.
En realidad sí, te mentí. Yo que vengo tratando de ser cabal, y que palabra jodida, de imponerme sobre las sombras que me andan atrás guachas de capa y espada, guachas de esquina y lluvia finita, te mentí. Pero... ¿cómo iba a imaginarme que eras así? Que bastaba un signo para desencadenar tu tormenta de mujer desierta, esa que me escondiste tantas veces y tantas lunas mientras yo vagaba al fresco y perezoso, convencido de muy pocas cosas pero seguro de que "eso, no".
No hay nada más bonito que un beso verdaderamente (in)esperado. Las bocas se vuelven caníbales y los cuerpos descargan toda su furia acumulada, mientras los sentidos chispean.
No soy de poner videitos en el blog, pero el humor inteligente de Capusotto lo amerita.
Disfruten.
El destino no es más que pasarnos años dibujando sobre unas hojas nuestra forma de ver el mundo.
... no es cuestión de andar con justificaciones, peeero:
No respeto los silencios.
No respeto ese segundo, tan ínfimo, en el que las promesas se cumplen
casi solitas a la luz de las velas.
Cargo una presencia que habla en mi lugar,
como si luego de muchísimos besos
alguien
(que no soy yo)
se revolcara en mi calcio.
Lo único que puedo prometerte es un camino de aventuras
y lleno de contradicciones.
No es nada (tan) nuevo
mujer;
vos sabés que al final todos somos piratas
curtidos pero pendejos,
puteando cada día el agua inédita del destino
qué rica la espumita.
Te pido a cambio un poco de coraje
de isla
nipuraniazulnitransparentenisolnipalmeradecocos;
tierra.

¿Cuándo fue ese momento en el patio, las mañanas en que el cielo se ponía negro de golpe, ni muy temprano ni muy tarde, cerquita de las diez si era que sonaba el timbre o unos minutos después si nos escapábamos, en que sudorosos de vida, excitación y curiosidad, y asomados al portón de metal, siempre beige, se nos venía la lluvia encima y nos gustaba olerla en procesión desde el río, que daba un cagazo pero era la mejor amiga de los besos, y vos eras rubia y Helena, y ese apenas, apenitas fundirse de los labios después de quizás dos primaveras y muchas cartas de amor esperando, en una vuelta en micro desde Pacheco, Garín o vaya uno a saber dónde, como en un juego, en un juego, qué buena la ironía?
¿Cuándo fue el momento en que el patio se hizo cárcel y se llenó de humo de tabaco, de suciedad grosera e insoportable y de voces convencidas pero mentirosas, de palabras-vómito pero vómitos conscientes, y todo ese ejército de transeuntes comenzó a horrorizarnos porque no es curiosidad y sonrisa sino el mal banalizado y siempre ajeno, y la carne que duele hasta en cuclillas, el esperma que se puso duro y la eyaculación mansa, y el juego abandonó las veredas que se cubrieron de polvo y excusas, las relaciones con papelitos de colores, que ni eso porque son colores tristes, aguachentados de desgaste y vergüenza por tanta mano que los acaricia, y vos Elena, y yo, presentimos que un edificio de miedos acumulados se nos había venido abajo, no era todo tan gratis ni tan barato, y nos avivamos que la h no era un letra muda y que había que hacerse cargo de los huesos, de lo brutal que significa ser un animal que ríe y llora y piensa, de lo temprano que se pone el sol los domingos y de lo tarde que se nos hace a veces cuando más nos vestimos de piedra?



Detener el tiempo, detener la palabra.
En vez de escuchar, no escuchar.
Sentir el cuerpo-mente.
Abrir los ojos y ver la miseria.
Tantos años jugando con el destino,
geométricamente,
destruyendo al construir,
destrozando al trozar,
descomponiendo al componer.
Infectando cada célula,
cada miligramo de pureza.
El tiempo se detiene, se detiene la palabra.
Tres millones de años,
para presenciar el final de los días.
Todo se detiene
en un instante
gris
donde yo regreso
de mundos que añoraba
sólo por el placer de romper leyes.
Y vos
luz
único camino del alba
al lado mío.
Puta que vale la pena.
Afuera llueve,
todo es mil veces todo.
Hijo de la ruta,
¡levántate!
Observa a tu alrededor
las calamidades.
Descuida,
todo es un camino
de kilómetros o segundos.
Trovador,
¡narra las hazañas!
Las ideas
y los sueños
son el único combustible humano.
Mujer,
¡brilla!
El sentido del universo
se esconde en tu vientre.
Tu palabra es brisa,
tu mirada el pájaro de las buenas nuevas.
El único autor no engreído es el autor colectivo: su palabra es un libro, su voz es un grito.
Todos los que escriben son engreídos porque creen que tienen algo importante para decir, como yo en este momento.
(pic de http://eldesmitificadorargentino.blogspot.com/2008/06/el-to-o-el-diablo-de-los-mineros.html)
Una de las pequeñas bahías choconenses
(pic de http://javieraroche.com/2006/07/14/deviantart-diario-bitter-end/)
Les acerco un temita nuevo que estamos tocando con EAM... Espero que pronto en vivo!
¿Dónde irás esta vez?
Castillos de arena esconden tu alma.
Se derriten como miel,
no queda ni una muralla.
Brilla un cielo de otoño gris, gris gris...
Se acerca el tiempo de partir,
los sueños vuelan frente a tí...
Las miradas se agotan,
tras tu piel se esconde el sol,
con tristeza infinita,
con olor a tardecita, de hojas secas y bajón,
como si el mundo se fuera a deshacer.
Imagino al tiempo, desnudo en tu habitación,
destruyéndonos,
destruyéndonos...
Y lo escucho también, susurrándote al oído,
el muy bandido sabe bien quien soy.
Se que te buscaré,
cuando pase esta tormenta,
de libros a medias, de puertas abiertas,
de voces sin nombre y sin color...
Sin humildad ya no hay transparencia,
el alma se seca, se apaga el amor.

El hombre tiene dos piernas porque su destino es estar siempre en marcha. Cada segundo es un camino que se elige, una ruta nueva que comienza. Comparto con ustedes estas humildes reflexiones desde el costado de la banquina.
Copyright © 2008 - Antropoloco! - is proudly powered by Blogger
Blogger Template